Limitador de velocidad
SécuritéPrecio medio
Inclus de série sur les véhicules neufs
El limitador de velocidad es un sistema de asistencia a la conducción (ADAS) esencial que permite al conductor definir una velocidad máxima que no debe superarse. A diferencia del control de crucero, que mantiene una velocidad constante, el limitador deja el control total de la aceleración en manos del conductor hasta alcanzar el límite programado. Una vez alcanzada la velocidad límite, el sistema interviene en la gestión del motor, generalmente reduciendo la inyección de combustible, para evitar que el vehículo siga acelerando a través del pedal. Por razones de seguridad imperativas, como un adelantamiento de emergencia, una fuerte presión sobre el acelerador (función kick-down) desactiva temporalmente el dispositivo. Las versiones más recientes, conocidas como limitadores de velocidad inteligentes (AIV o ISA - Intelligent Speed Assistance), son aún más sofisticadas. Acoplan el sistema a una cámara que lee las señales de tráfico y a los datos del GPS para proponer al conductor, o ajustar automáticamente, la velocidad límite en función de la normativa local. Obligatorio para la homologación de cualquier nuevo tipo de vehículo en la Unión Europea desde julio de 2022, este equipamiento se ha convertido en un pilar de la seguridad vial moderna, contribuyendo a prevenir el exceso de velocidad, reducir el riesgo de multas y disminuir el estrés al volante.
Ventajas
- ✓Mayor seguridad al prevenir el exceso de velocidad involuntario.
- ✓Comodidad de conducción y reducción del estrés, especialmente en ciudad y en zonas de obras.
- ✓Ahorro económico al evitar multas por exceso de velocidad.
- ✓Cumplimiento permanente de la normativa vigente, especialmente con las versiones inteligentes.
Más información
¿Qué es el limitador de velocidad? Definición y utilidad
El limitador de velocidad es un sistema avanzado de asistencia a la conducción (ADAS) diseñado para mejorar la seguridad y el confort al impedir que el vehículo supere una velocidad máxima previamente establecida por el conductor. Fácilmente activable desde un mando en el volante o una palanca dedicada, permite fijar un límite de velocidad (por ejemplo, 50 km/h en ciudad o 130 km/h en autopista). Una vez activado, el conductor puede acelerar y desacelerar normalmente siempre que permanezca por debajo de ese límite. Es una herramienta muy valiosa para respetar las limitaciones, especialmente en zonas donde la velocidad permitida cambia con frecuencia, reduciendo así el riesgo de multas y, lo que es más importante, de accidentes.
¿Cómo funciona el limitador de velocidad?
El funcionamiento del limitador de velocidad es a la vez sencillo para el usuario y está técnicamente integrado en la gestión del vehículo. Cuando el conductor activa el sistema y selecciona una velocidad, el ordenador de a bordo registra esta consigna. Si el vehículo, bajo el efecto de la aceleración, se acerca a dicha velocidad, el sistema de gestión del motor (ECU) interviene. Modula la inyección de combustible o la apertura de la mariposa para crear un "muro" virtual, haciendo que el pedal del acelerador deje de surtir efecto para superar el umbral. La sensación es la de una resistencia suave que impide ir más rápido. No obstante, la seguridad sigue siendo la prioridad: en caso de necesidad urgente de potencia (para un adelantamiento o una maniobra evasiva), una presión fuerte y repentina sobre el pedal del acelerador hasta el fondo activa la función de reducción de marcha («kick-down»), que suspende temporalmente el limitador y libera toda la potencia del motor.
Limitador frente a control de crucero: ¿Cuál es la diferencia?
Es habitual confundir el limitador y el control de crucero (regulador de velocidad), aunque sus funciones sean distintas y complementarias. Comprender su diferencia es fundamental para utilizarlos adecuadamente.
- El limitador de velocidad: Fija una velocidad máxima que no debe superarse. El conductor debe pisar constantemente el acelerador para mantener o variar su velocidad por debajo de este techo. Es un sistema de seguridad "pasivo" ideal en tráfico denso, en ciudad o en carreteras sinuosas.
- El control de crucero (regulador de velocidad): Mantiene una velocidad constante elegida por el conductor, sin que este necesite mantener el pie en el acelerador. Es un sistema de confort "activo", perfecto para trayectos largos por autopista o vía rápida con tráfico fluido.
En resumen, el limitador evita ir demasiado rápido, mientras que el control de crucero evita ir demasiado lento.
La evolución: el limitador de velocidad inteligente (AIV / ISA)
La tecnología ha hecho evolucionar el limitador de velocidad hacia una versión proactiva y conectada: la Adaptación Inteligente de la Velocidad (AIV), o Intelligent Speed Assistance (ISA) en inglés. Este sistema avanzado utiliza una cámara delantera, a menudo la misma que la de la advertencia de salida de carril, para leer y reconocer las señales de limitación de velocidad. Cruza esta información con los datos de la cartografía del sistema de navegación GPS.
Gracias a esta fusión de datos, el vehículo conoce en tiempo real la velocidad máxima permitida. El sistema puede entonces, según la configuración del fabricante, bien alertar al conductor y proponerle adaptar el límite con un simple clic, o bien ajustar automáticamente la velocidad del limitador. Esta tecnología representa un avance significativo para la seguridad vial. Por este motivo, la Unión Europea ha hecho obligatoria la AIV en todos los nuevos tipos de vehículos homologados desde julio de 2022 y en todos los coches nuevos vendidos a partir de julio de 2024. Este sistema, aunque se puede desactivar, se reactiva en cada arranque del vehículo, lo que subraya su importancia en la estrategia de seguridad europea "Visión Cero".
Finitions équipées
240 finition(s) proposent cet équipement
Citroën Citroën C4 Aircross
Séduction / Pack Style (1ª generación) (2012-2014)
Citroën Citroën C4 Cactus
Business / Feel Business (1ª y 2ª generaciones) (2015-2020)
Citroën Citroën C4 Cactus
Feel (1ª generación) (2014-2018)
Citroën Citroën C4 Cactus
Feel (2ª generación) (2018-2020)
Citroën Citroën C4 Picasso
Business (2ª generación) (2014-2019)
Citroën Citroën C4 Picasso
Comfort (2ª generación) (2013-2018)
Citroën Citroën C4 Picasso
Confort (1ª generación) (2010-2013)
Citroën Citroën C5
Confort (C5 II) (2010-2017)
Citroën Citroën C5
Millennium (C5 II) (2010-2012)
Citroën Citroën C5 Aircross
Live (1ª generación) (2018-2020)
Citroën Citroën C5 Aircross
You (1ª generación reestilizada - nueva nomenclatura) (2023-2025)
Citroën Citroën C5 X
You (1ª generación) (2023-2026)
Citroën Citroën C8
Collection (1ª generación) (2011-2013)
Citroën Citroën DS4
Bastille (2ª generación) (2021-2025)
Citroën Citroën DS5
Business (1ª generación) (2013-2018)
Citroën Citroën DS5
Chic (1ª generación) (2011-2015)
Citroën Citroën Grand C4 Picasso
Business (1ª generación) (2010-2013)
Citroën Citroën Grand C4 Picasso
Confort (1ª generación) (2010-2013)
Citroën Citroën Grand C4 Picasso
Live (2ª generación / SpaceTourer) (2018-2020)
Citroën Citroën Jumper
Business (2ª generación - Fase 2) (2014-2019)
Equipos asociados
Reconocimiento de señales
El reconocimiento de señales de tráfico (TSR - Traffic Sign Recognition) es un sistema avanzado de asistencia a la conducción (ADAS), diseñado para mejorar la seguridad y el confort del conductor. Mediante una cámara frontal, situada generalmente detrás del retrovisor interior, el vehículo escanea continuamente la carretera para identificar e interpretar las señales de tráfico. La información capturada, como los límites de velocidad, la prohibición de adelantar o dirección prohibida, es procesada posteriormente por un software de análisis de imagen. El resultado se muestra en tiempo real en el cuadro de instrumentos o en la pantalla frontal (Head-Up Display), lo que permite al conductor mantenerse informado de las normativas vigentes sin apartar la vista de la carretera. Los sistemas más sofisticados pueden cruzar estos datos con los del sistema de navegación GPS para una mayor fiabilidad e incluso interactuar con el control de crucero adaptativo o el limitador de velocidad para ajustar automáticamente la marcha del vehículo. Esta tecnología representa un paso clave hacia la conducción semiautónoma, al reducir la carga cognitiva del conductor y minimizar los riesgos relacionados con la distracción o una mala visibilidad de las señales.
Control de velocidad de crucero
El control de velocidad de crucero, también conocido como 'cruise control', es un sistema electrónico que permite mantener automáticamente la velocidad de un vehículo a un valor predefinido por el conductor. Una vez activado mediante un mando situado generalmente en el volante o en una palanca dedicada, el sistema toma el control del acelerador para conservar la marcha elegida, sin que el conductor necesite mantener la presión sobre el pedal. Particularmente apreciado en trayectos largos por autopista o en carreteras con velocidad constante, contribuye de manera significativa a reducir la fatiga del conductor y el estrés relacionado con el mantenimiento de una velocidad legal. El sistema se desactiva instantáneamente en cuanto el conductor pisa el pedal de freno o embrague, o mediante un botón dedicado, garantizando así una recuperación del control inmediata. Inicialmente considerado como un equipamiento de lujo, el regulador de velocidad se ha democratizado ampliamente y hoy en día equipa de serie a la mayoría de los vehículos nuevos. Constituye la base tecnológica sobre la cual se han desarrollado sistemas más avanzados, como el control de crucero adaptativo.
Control de crucero adaptativo
El control de crucero adaptativo, a menudo abreviado como ACC (Adaptive Cruise Control), es una evolución inteligente del regulador de velocidad estándar. Mientras que este último se limita a mantener una velocidad constante predefinida por el conductor, el control de crucero adaptativo va más allá al ajustar automáticamente el ritmo del vehículo para conservar una distancia de seguridad con el automóvil que lo precede. Gracias a sensores (radar, lidar o cámara) situados en la parte delantera del vehículo, el sistema detecta la presencia y la velocidad de los demás usuarios en el mismo carril. Si el vehículo de adelante desacelera, el ACC reduce la velocidad actuando sobre el acelerador y, si es necesario, sobre los frenos. Cuando la vía se despeja, el sistema vuelve a acelerar automáticamente para alcanzar la velocidad de consigna inicial. Esta tecnología representa un avance importante en materia de seguridad activa y confort de conducción, particularmente en autopista y en atascos. Constituye uno de los pilares de los sistemas de conducción semiautónoma de nivel 2, reduciendo significativamente la carga mental del conductor y contribuyendo a fluidificar el tráfico al tiempo que disminuye los riesgos de colisión por alcance.
Alerta de exceso de velocidad
La alerta de exceso de velocidad es un sistema de asistencia a la conducción (ADAS) diseñado para informar al conductor cuando su vehículo supera una velocidad predefinida o el límite de velocidad vigente. Este dispositivo de seguridad activa tiene como objetivo prevenir las infracciones por exceso de velocidad, reduciendo así los riesgos de accidentes y multas. El sistema funciona de dos maneras principales. La primera, más sencilla, permite al conductor definir manualmente una velocidad que no debe superarse. Si se supera esta velocidad, se activa una alerta visual, generalmente en el cuadro de instrumentos o en la pantalla Head-Up Display, y/o una alerta sonora. El segundo método, más avanzado y a menudo combinado con el reconocimiento de señales de tráfico y los datos de navegación GPS, identifica automáticamente el límite de velocidad legal en la carretera por la que se circula. El sistema compara en tiempo real la velocidad del vehículo con este límite y avisa al conductor en caso de rebasarlo. Esta funcionalidad no solo contribuye a una conducción más segura, sino también a una mayor tranquilidad al ayudar a evitar multas por exceso de velocidad y fomentar una conducción más económica y respetuosa con las normativas.