ESP
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El ESP, o Electronic Stability Program (Programa Electrónico de Estabilidad), es un sistema de seguridad activa esencial en los vehículos modernos, también conocido como control de estabilidad. Su función principal es mantener el vehículo en la trayectoria prevista por el conductor, previniendo la pérdida de adherencia y los derrapes. Para lograrlo, el ESP utiliza una serie de sensores (velocidad de las ruedas, ángulo de giro del volante, aceleración lateral, guiñada) que analizan permanentemente la coherencia entre la dirección deseada por el conductor y el comportamiento real del coche. Si se detecta una divergencia, señalando un principio de subviraje (el tren delantero derrapa) o de sobreviraje (el tren trasero derrapa), el sistema interviene en una fracción de segundo. Frenas de manera independiente una o varias ruedas y también puede reducir la potencia del motor para devolver el vehículo a la trayectoria correcta. Obligatorio en todos los vehículos nuevos vendidos en Europa desde 2014, el ESP es un ángel de la guarda electrónico que aumenta considerablemente la seguridad durante las maniobras de esquiva de emergencia, en curvas cerradas o sobre calzadas resbaladizas (lluvia, nieve, hielo). Funciona en sinergia con otras ayudas como el ABS y el ASR (control de tracción).
Ventajas
- ✓Corrección activa de la trayectoria para prevenir derrapes (subviraje y sobreviraje).
- ✓Reducción significativa del riesgo de accidentes relacionados con la pérdida de control.
- ✓Mejora de la estabilidad y la seguridad en carreteras resbaladizas o en mal estado.
- ✓Asistencia crucial durante las maniobras de esquiva de emergencia.
Más información
¿Qué es el ESP (Electronic Stability Program)?
El ESP, acrónimo de Electronic Stability Program (Programa Electrónico de Estabilidad), es un equipamiento de seguridad activa para automóviles, cuya traducción al español es Control Electrónico de Estabilidad. Convertido en un estándar imprescindible, este sistema inteligente actúa como un ángel de la guarda electrónico, velando por que el vehículo mantenga la trayectoria deseada por el conductor, incluso en condiciones difíciles. Su objetivo principal es prevenir la pérdida de control, ya sea en un derrape en curva o en una maniobra repentina de esquiva. Desde el 1 de noviembre de 2014, el ESP es obligatorio en todos los automóviles nuevos vendidos en la Unión Europea, lo que subraya su importancia fundamental en la reducción de accidentes de tráfico.
¿Cómo funciona el Control Electrónico de Estabilidad?
El funcionamiento del ESP se basa en el análisis constante de la situación por parte de una unidad de control central. Esta recopila información procedente de varios sensores situados estratégicamente en el vehículo:
Al comparar cientos de veces por segundo la intención del conductor (ángulo del volante) con el comportamiento real del vehículo (datos de guiñada y aceleración), el ESP detecta el más mínimo inicio de derrape. En caso de discrepancia, interviene instantáneamente aplicando una fuerza de frenado selectiva en una o varias ruedas, y también puede reducir el par motor. Por ejemplo, en caso de subviraje (el tren delantero se desliza hacia el exterior de la curva), el ESP frenará la rueda trasera interior para ayudar al vehículo a girar y recuperar su trayectoria. En caso de sobreviraje (la trasera del vehículo derrapa), frenará la rueda delantera exterior para estabilizar el automóvil.
ESP, ABS, ASR: ¿Cuáles son las diferencias?
Estos tres sistemas se confunden a menudo, pero tienen funciones distintas y complementarias; el ESP es el más avanzado de los tres.
¿Se puede desactivar el ESP?
La mayoría de los vehículos equipados con ESP disponen de un botón para desactivarlo, a menudo marcado como "ESP OFF" o con el símbolo de un coche derrapando. Sin embargo, no se recomienda en absoluto hacerlo en condiciones normales de conducción. La desactivación puede ser útil en situaciones muy específicas, como para arrancar sobre una capa profunda de nieve o barro, donde un ligero deslizamiento de las ruedas puede ayudar a encontrar adherencia. En algunos coches deportivos, un modo "Sport" puede relajar la intervención del ESP para permitir una conducción más dinámica en circuito, pero el sistema suele permanecer en espera para intervenir en caso de una pérdida de control importante. En la mayoría de los casos, el sistema se reactiva automáticamente por encima de una determinada velocidad (a menudo 50 km/h) o al volver a arrancar el motor.
Marcas compatibles
Finitions équipées
45 finition(s) proposent cet équipement
Alfa Romeo Alfa Romeo Brera
Distinctive 2.4 JTDm (1ª y única generación) (2010)
Alfa Romeo Alfa Romeo MiTo
Progression / base reestilizada (Fase 2) (2014-2016)
Audi Audi S3
S3 (8P) (2010-2012)
Citroën Citroën C-Crosser
Attraction (1ª generación) (2010-2012)
Citroën Citroën C-Crosser
Attraction 4x2 (1ª generación) (2010-2012)
Citroën Citroën C-Zero
Confort (fase 2 / 1ª generación restilizada) (2014-2019)
Fiat Fiat Croma
Dynamic Eco (2ª generación) (2010-2011)
Fiat Fiat Croma
Dynamic Multijet Pack (2.ª generación) (2010-2011)
Fiat Fiat Ducato
Essentiel (4ª generación X290) (2014-2019)
Fiat Fiat Freemont
Cross 4x4 (1ª generación) (2013-2015)
Fiat Fiat Freemont
Urban (1ª generación) (2011-2016)
Fiat Fiat Freemont
Urban 4x4 (1.ª generación) (2011-2015)
Fiat Fiat Fullback
Fullback Doble Cabina (1.ª generación) (2016-2019)
Ford Ford Tourneo Connect
Ambiente (2.ª generación) (2013-2018)
Hyundai Getz
Confort ESP (1ª generación) (2010-2011)
Hyundai Sonata
Initia (6ª generación YF) (2010-2014)
Hyundai i10
Initia (3ª generación) (2019-2023)
Hyundai i30
Initia (2ª generación GD) (2012-2015)
Hyundai i40
Intuitive (Fase 2 / restyling) (2015-2018)
Hyundai ix35
Inventive 4x4 / Creative 4x4 (1ª generación) (2010-2015)
Equipos asociados
Control de tracción
El control de tracción, también conocido por las siglas TCS (Traction Control System) o ASR (Anti-Slip Regulation), es un sistema de seguridad activa electrónico diseñado para evitar la pérdida de adherencia de las ruedas motrices de un vehículo durante la aceleración. Al supervisar permanentemente la velocidad de giro de cada rueda mediante los sensores del ABS, el sistema detecta cuando una o varias ruedas empiezan a patinar, es decir, a girar más rápido que la velocidad real del vehículo. Cuando se identifica un deslizamiento, la computadora del sistema interviene en pocos milisegundos para restablecer la adherencia. Para ello, puede actuar de dos maneras, a menudo combinadas: ya sea reduciendo el par motor transmitido a las ruedas (actuando sobre la inyección de combustible o el encendido), o bien aplicando una ligera presión de frenado sobre la rueda o ruedas que patinan. Este proceso permite transferir el par hacia la rueda con mayor adherencia y garantizar una motricidad óptima. Estrechamente vinculado al ESP (control de estabilidad), el control de tracción es hoy en día un equipamiento de serie indispensable que mejora considerablemente la seguridad y la estabilidad del vehículo, especialmente sobre calzadas resbaladizas como con lluvia, nieve o hielo.
Asistente de frenado de emergencia
El Asistente de Frenado de Emergencia (AFU), también conocido por sus siglas en inglés EBA (Emergency Brake Assist), es un sistema de seguridad activa diseñado para ayudar al conductor a alcanzar la fuerza de frenado máxima en caso de situación crítica. Este sistema analiza permanentemente la velocidad y la fuerza con las que el conductor presiona el pedal de freno. Si detecta una acción rápida y repentina, característica de una frenada de pánico, el AFU interpreta que el conductor desea una parada inmediata. A continuación, aumenta instantánea y automáticamente la presión en el circuito de frenado hasta el umbral de activación del ABS, incluso si el conductor no ha pisado el pedal a fondo. El objetivo principal es compensar el reflejo humano que a menudo consiste en no frenar con la fuerza suficiente en una situación de emergencia. Al garantizar una deceleración óptima desde los primeros instantes, el AFU permite reducir de manera significativa la distancia de parada, pudiendo así evitar una colisión o disminuir drásticamente su gravedad. Este sistema funciona en perfecta sinergia con el ABS (que evita el bloqueo de las ruedas) y el ESP (que mantiene la trayectoria del vehículo), formando así un trío esencial para la seguridad activa moderna.
ASR
El ASR, o Anti-Slip Regulation (Control de Tracción), es un sistema de seguridad activa esencial en los vehículos modernos. Diseñado para evitar que las ruedas motrices patinen durante las fases de aceleración, garantiza una motricidad óptima, independientemente de la adherencia de la calzada. Estrechamente vinculado al ABS (Sistema Antibloqueo de Frenos) y al ESP (Programa Electrónico de Estabilidad), el ASR utiliza los mismos sensores de velocidad de las ruedas para funcionar. Cuando detecta que una o varias ruedas motrices giran más rápido que las no motrices, lo que indica una pérdida de adherencia, el sistema interviene instantáneamente. Su acción puede manifestarse de dos maneras, a menudo combinadas: aplicando una ligera presión de frenado en la rueda que patina para transferir el par a la rueda con mayor adherencia, y/o reduciendo la potencia del motor a través de la unidad de control. Esta intervención rápida y precisa permite al conductor mantener el control de su vehículo al arrancar sobre suelo deslizante (lluvia, nieve, hielo) o durante una aceleración fuerte a la salida de una curva. Hoy en día, el ASR es un equipamiento de serie en casi todos los coches nuevos, contribuyendo de manera significativa a la prevención de accidentes.
ABS
El ABS, acrónimo del alemán «Antiblockiersystem» o Sistema Antibloqueo de Ruedas en español, es un equipo de seguridad activa indispensable en los vehículos modernos. Su función principal es evitar el bloqueo de las ruedas durante una frenada intensa o sobre una calzada de baja adherencia (lluvia, hielo, grava). En caso de frenada de emergencia, un conductor puede pisar instintivamente a fondo el pedal de freno, provocando el bloqueo de las ruedas. Unas ruedas bloqueadas pierden la capacidad direccional, convirtiendo el vehículo en un proyectil incontrolable. El ABS interviene modulando la presión de frenado de manera muy rápida y específica en cada rueda, varias veces por segundo. Este sistema se compone de sensores de velocidad en cada rueda, una centralita electrónica (ECU) y un grupo hidráulico. Cuando la ECU detecta que una rueda está a punto de bloquearse, ordena al grupo hidráulico liberar y volver a aplicar la presión de frenado. Este proceso, que el conductor percibe como una pulsación en el pedal de freno, permite mantener la adherencia óptima entre el neumático y la carretera. Así, el conductor conserva la capacidad de dirigir su vehículo para esquivar un obstáculo, al tiempo que optimiza la distancia de frenado en la mayoría de las superficies. Obligatorio en todos los coches nuevos en Europa desde 2004, el ABS es la piedra angular de muchos otros sistemas de ayuda a la conducción como el ESP y el control de tracción.
Control electrónico de estabilidad
El control electrónico de estabilidad, más conocido por sus siglas ESP (Electronic Stability Program), es un sistema de seguridad activa esencial en los vehículos modernos. Su función principal es mantener el control del vehículo y preservar su trayectoria en caso de situación crítica, como una pérdida repentina de adherencia o una maniobra de esquiva de emergencia. Al analizar permanentemente las intenciones del conductor (a través del ángulo del volante) y el comportamiento real del vehículo (velocidad de giro de las ruedas, aceleración lateral, guiñada), el ESP detecta los primeros signos de derrape, ya sea subviraje (el tren delantero se desliza) o sobreviraje (el tren trasero se desvía). Para corregir la situación, el sistema interviene de forma autónoma y casi instantánea frenando selectivamente una o varias ruedas y, si es necesario, reduciendo la potencia del motor. Esta intervención específica genera una fuerza de guiñada correctora que devuelve el vehículo a la trayectoria deseada por el conductor. Obligatorio en todos los coches nuevos en Europa desde 2014, el ESP se considera uno de los mayores avances en materia de seguridad del automóvil después del cinturón de seguridad.