Control de crucero adaptativo (ACC)
SécuritéPrecio medio
500€ - 2000€
El control de crucero adaptativo, conocido por las siglas ACC (Adaptive Cruise Control), es un sistema avanzado de asistencia a la conducción (ADAS) que representa una evolución importante del control de crucero convencional. Mientras que este último se limita a mantener una velocidad fija, el ACC ajusta de manera inteligente y automática la marcha del vehículo para conservar una distancia de seguridad preestablecida con el vehículo precedente. Para ello, se basa en sensores sofisticados (radar, Lidar y/o cámara) situados en la parte delantera, que analizan continuamente el tráfico. Si el vehículo de delante frena, el ACC ordena una deceleración, que puede llegar hasta la activación de los frenos. En cuanto la vía queda libre, acelera de nuevo para alcanzar la velocidad programada. Los sistemas más avanzados, denominados «Stop & Go», gestionan incluso las paradas completas en los embalses y los reinicios automáticos, ofreciendo un confort inigualable en tráfico denso. Al automatizar la gestión de la distancia y de la velocidad, el ACC disminuye la carga mental del conductor, reduce el riesgo de colisión por alcance y mejora la fluidez del tráfico, constituyendo un pilar tecnológico fundamental de la conducción semiautónoma.
Ventajas
- ✓Mayor confort de conducción en trayectos largos y en atascos
- ✓Seguridad mejorada gracias al mantenimiento constante de una distancia de seguridad
- ✓Reducción del estrés y de la fatiga del conductor
- ✓Contribución a la fluidez del tráfico y a la reducción del efecto «acordeón»
Más información
¿Qué es el control crucero adaptativo (ACC)?
El control crucero adaptativo, o ACC (por sus siglas en inglés, Adaptive Cruise Control), es una de las innovaciones más significativas en materia de sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS). A diferencia de un control de velocidad tradicional que se limita a mantener una velocidad constante, el ACC es un sistema inteligente capaz de adaptar el ritmo de su automóvil en función del tráfico. Permite no solo mantener una velocidad programada, sino también y sobre todo conservar una distancia de seguridad predefinida con el vehículo que circula delante. Es un auténtico copiloto que gestiona la aceleración y la deceleración por usted, aportando una ganancia importante en confort y seguridad.
¿Cómo funciona esta tecnología?
El funcionamiento del ACC se basa en una sinergia entre los sensores y la electrónica de a bordo del vehículo. Los sensores, generalmente un radar ubicado en la parrilla o en el parachoques delantero, y/o una cámara situada en la parte superior del parabrisas, escanean permanentemente la carretera que tiene por delante.
- Detección: El sistema detecta la presencia de un vehículo en su carril y mide su distancia, así como su velocidad relativa.
- Análisis: La unidad de control compara esta información con la velocidad programada y la distancia de seguridad que usted ha seleccionado (a menudo regulable en 3 o 4 niveles).
- Acción: Si el vehículo de delante frena o se acerca demasiado a él, el ACC envía una orden para reducir la velocidad actuando sobre el acelerador y, si es necesario, sobre el sistema de frenos. Si el carril queda libre, el sistema vuelve a acelerar progresivamente hasta alcanzar de nuevo su velocidad de crucero inicial.
Las diferentes versiones del ACC
No todos los controles crucero adaptativos son iguales. Principalmente se distinguen dos grandes familias:
El ACC clásico: Activo generalmente por encima de los 30 km/h, es ideal para autopistas y vías rápidas. Se desactiva automáticamente cuando la velocidad baja demasiado, lo que obliga al conductor a retomar el control.
El ACC con función Stop & Go: Es la versión más evolucionada y confortable. Este sistema permanece activo incluso a baja velocidad y puede detener el coche por completo en un atasco. Cuando el tráfico se reanuda, a menudo basta con una ligera presión en el acelerador o en un botón del volante para que el coche vuelva a arrancar y siga de nuevo el flujo de circulación. Algunos sistemas incluso vuelven a arrancar de forma 100% automática si la parada es breve. Esta función suele ir acompañada de un asistente de mantenimiento de carril para ofrecer una experiencia de conducción semiautónoma de nivel 2.
Ventajas y límites del control crucero adaptativo
Los beneficios del ACC son numerosos, en particular para los conductores que recorren largas distancias o que se enfrentan a menudo a un tráfico denso.
- Confort superior: Reduce considerablemente la fatiga al disminuir las acciones repetitivas sobre los pedales.
- Seguridad reforzada: Al mantener una distancia de seguridad constante, previene los momentos de descoordinación o despiste y disminuye drásticamente el riesgo de colisión por alcance.
- Conducción más suave: El sistema favorece una conducción fluida y sin tirones, lo que también puede tener un impacto positivo en el consumo de combustible.
Sin embargo, es fundamental recordar que el ACC es una ayuda a la conducción y no un piloto automático. El conductor debe mantener el control de su vehículo y estar atento en todo momento. El rendimiento del sistema puede verse reducido por condiciones meteorológicas adversas (lluvia intensa, nieve, niebla) que pueden obstaculizar los sensores. Asimismo, su capacidad de respuesta puede verse a prueba ante la incorporación brusca de otros vehículos.
Finitions équipées
272 finition(s) proposent cet équipement
Ford Ford Edge
Titanium Business (2ª generación, fase 1) (2016-2018)
Ford Ford Edge
Vignale S (2ª generación, fase 2) (2019-2021)
Ford Ford Explorer
ST-Line Advanced (6ª generación Europa) (2021-2023)
Ford Ford Fiesta
Titanium (7ª generación / Mk7) (2017-2023)
Ford Ford Galaxy
Titanium (2ª generación) (2010-2015)
Ford Ford Grand C-Max
Business (1ª generación) (2012-2015)
Ford Ford Kuga
Titanium (3.ª generación) (2020-2024)
Ford Ford Mondeo
Titanium (5ª generación Mk5) (2015-2022)
Ford Ford Puma
ST-Line X (facelift / post-2024) (2024-2026)
Ford Ford S-Max
Vignale (2ª generación) (2016-2022)
Ford Ford Tourneo
Trend (Tourneo Custom 2ª generación) (2023-2026)
Ford Ford Tourneo Custom
PHEV Titanium (1.ª generación fase 2 / transición) (2020-2023)
Ford Ford Transit
Limited (2ª generación / Mk8) (2014-2026)
Hyundai Bayon
Bayon rediseñado Creative (1ª generación fase 2) (2024-2026)
Hyundai Elantra
Executive (5ª generación MD) (2011-2016)
Hyundai Genesis
Genesis 3.8 Ultimate (2ª generación DH) (2014-2016)
Hyundai Ioniq
Executive (1ª generación Ioniq) (2016-2022)
Hyundai Ioniq 6
Creative 77 kWh AWD (1ª generación) (2023-2026)
Hyundai Nexo
Executive Plus / Pack Premium (1ª generación) (2019-2024)
Hyundai Tucson
Creative (4ª generación Tucson) (2021-2026)
Equipos asociados
Asistente de retenciones
El asistente de retenciones, o Traffic Jam Assist, es una tecnología de asistencia a la conducción (ADAS) de nivel 2 que revoluciona la conducción en tráfico denso. Representa una evolución importante de los sistemas de seguridad activa al fusionar dos tecnologías clave: el control de crucero adaptativo con función Stop & Go (ACC) y el asistente de mantenimiento de carril (Lane Keeping Assist). Diseñado para funcionar a baja velocidad, normalmente hasta 65 km/h, este sistema se encarga del control longitudinal (aceleración, frenado) y lateral (dirección) del vehículo. Gracias a una cámara frontal y a sensores de radar, analiza el entorno, sigue al vehículo precedente y lee las marcas viales. De este modo, gestiona de forma semiautónoma la distancia de seguridad, puede frenar hasta detenerse por completo y reanudar la marcha automáticamente cuando el tráfico se reanuda. Simultáneamente, aplica microcorrecciones en el volante para mantener el vehículo centrado en su carril. El objetivo principal es aliviar al conductor de la tarea repetitiva y fatigante de la conducción con retenciones, reduciendo drásticamente el estrés y el riesgo de colisión por distracción, al tiempo que mejora el confort y la fluidez del trayecto.
Frenado de emergencia autónomo (AEB)
El Frenado de Emergencia Autónomo, conocido por sus siglas AEB (Autonomous Emergency Braking), es un sistema de seguridad activa fundamental en el automóvil moderno. Clasificado entre los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), su misión es prevenir colisiones frontales o, en su defecto, reducir drásticamente su gravedad. Para ello, se basa en un conjunto de sensores sofisticados —cámaras montadas en el parabrisas, radares integrados en la parrilla y/o LiDARs— que escanean permanentemente el entorno situado en la parte delantera del vehículo. El ordenador de a bordo analiza en tiempo real los datos de estos sensores para calcular la distancia y la velocidad relativa de otros vehículos, así como de los usuarios más vulnerables como los peatones y los ciclistas. Si el sistema detecta una situación crítica en la que una colisión es inminente y el conductor no muestra ninguna reacción (frenado o esquiva), el AEB toma el control de manera autónoma y progresiva. Primero emite alertas visuales y sonoras. Si no hay respuesta, puede acondicionar previamente el sistema de frenado para una eficacia máxima, aplicar un frenado parcial y, en último recurso, un frenado de emergencia a plena potencia. Su eficacia reconocida lo ha convertido en un criterio esencial para la obtención de las 5 estrellas en las pruebas Euro NCAP y en una tecnología obligatoria en todos los nuevos tipos de vehículos comercializados en Europa desde julio de 2022, de conformidad con la normativa GSR 2.
ACC Stop & Go
El ACC Stop & Go (Adaptive Cruise Control con función Stop & Go) es una evolución avanzada del control de crucero adaptativo. Este sistema avanzado de asistencia a la conducción (ADAS) no se limita a mantener una velocidad establecida y una distancia de seguridad con el vehículo precedente; también es capaz de gestionar las fases de detención y rearranque completo del vehículo. Gracias a sensores de radar y/o una cámara situados en la parte delantera, el sistema analiza el tráfico de forma continua. En caso de deceleración, ajusta la velocidad hasta detenerse por completo si es necesario, por ejemplo en un atasco. Cuando la circulación se reanuda, el ACC Stop & Go reinicia automáticamente el coche (a menudo tras una breve pulsación en el acelerador o un mando en el volante si la parada es prolongada). Esta tecnología de conducción semiautónoma de nivel 2 tiene como objetivo principal reducir la fatiga y el estrés del conductor en condiciones de tráfico denso o con retenciones. Representa un avance importante en términos de confort y seguridad, al automatizar las tareas repetitivas y mantener una vigilancia constante sobre el entorno de conducción inmediato.
Conducción semiautónoma
La conducción semiautónoma, clasificada generalmente en el nivel 2 de la escala internacional SAE, representa un avance importante en los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS). Combina varias tecnologías para asistir al conductor en determinadas fases de la conducción, principalmente en autopista o en retenciones. El sistema gestiona simultáneamente la aceleración, el frenado y la dirección, manteniendo el vehículo en el centro de su carril y a una distancia de seguridad predefinida respecto al vehículo precedente. Para ello, el automóvil se basa en un conjunto de sensores: cámaras para leer las marcas viales, radares para detectar a los demás usuarios y, en ocasiones, sensores LiDAR para obtener una cartografía 3D más precisa del entorno. A diferencia de la conducción totalmente autónoma (niveles 4 y 5), la conducción semiautónoma requiere indispensablemente la supervisión constante del conductor. Este debe permanecer atento, con las manos en el volante (o en su proximidad inmediata) y estar preparado para retomar el control en cualquier momento. Se trata de una ayuda muy valiosa que reduce la carga mental y la fatiga, pero que en ningún caso sustituye el criterio y la responsabilidad del conductor.
Limitador de velocidad
El limitador de velocidad es un sistema de asistencia a la conducción (ADAS) esencial que permite al conductor definir una velocidad máxima que no debe superarse. A diferencia del control de crucero, que mantiene una velocidad constante, el limitador deja el control total de la aceleración en manos del conductor hasta alcanzar el límite programado. Una vez alcanzada la velocidad límite, el sistema interviene en la gestión del motor, generalmente reduciendo la inyección de combustible, para evitar que el vehículo siga acelerando a través del pedal. Por razones de seguridad imperativas, como un adelantamiento de emergencia, una fuerte presión sobre el acelerador (función kick-down) desactiva temporalmente el dispositivo. Las versiones más recientes, conocidas como limitadores de velocidad inteligentes (AIV o ISA - Intelligent Speed Assistance), son aún más sofisticadas. Acoplan el sistema a una cámara que lee las señales de tráfico y a los datos del GPS para proponer al conductor, o ajustar automáticamente, la velocidad límite en función de la normativa local. Obligatorio para la homologación de cualquier nuevo tipo de vehículo en la Unión Europea desde julio de 2022, este equipamiento se ha convertido en un pilar de la seguridad vial moderna, contribuyendo a prevenir el exceso de velocidad, reducir el riesgo de multas y disminuir el estrés al volante.