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Porsche Active Suspension Management (PASM)

Performance

Precio medio

1500€ - 4000€

El Porsche Active Suspension Management (PASM) es un sistema de gestión electrónica de la suspensión que ajusta de forma continua y activa la fuerza de amortiguación en cada rueda. Basándose en los datos recopilados por múltiples sensores (velocidad, aceleraciones, ángulo de giro, movimientos de la carrocería), la unidad de control central del PASM modifica la firmeza de los amortiguadores en milisegundos. Esta capacidad de respuesta ofrece una dualidad excepcional: un confort de marcha soberbio en carreteras en mal estado y una precisión quirúrgica en conducción deportiva. Por lo general, el conductor puede elegir entre varios modos, como 'Normal' para el día a día, 'SPORT' para una conducción dinámica y 'SPORT PLUS' para un rendimiento máximo, a menudo en circuito. El sistema también reduce ligeramente la altura libre al suelo del vehículo (normalmente 10 mm) para mejorar la aerodinámica y bajar el centro de gravedad. El PASM es una tecnología clave que encarna la filosofía de Porsche: crear deportivos utilizables en el día a día, capaces de adaptarse instantáneamente a las condiciones de la carretera y a las intenciones del conductor, garantizando así una seguridad y un placer de conducción óptimos en cualquier circunstancia.

Ventajas

  • Versatilidad excepcional entre confort y deportividad
  • Mayor estabilidad y seguridad al reducir el balanceo y el cabeceo
  • Mejora significativa del confort de marcha en superficies irregulares
  • Precisión y agilidad multiplicadas en conducción dinámica y en circuito

Más información

¿Qué es el Porsche Active Suspension Management (PASM)?

El Porsche Active Suspension Management, más conocido por las siglas PASM, es un sistema de suspensión adaptativa electrónica desarrollado por Porsche. Representa una de las tecnologías clave que definen el equilibrio único entre rendimiento y confort de los vehículos de la marca. Su función principal es ajustar de forma continua e individual la fuerza de amortiguación de cada rueda en función del estilo de conducción y de las condiciones de la carretera. A diferencia de una suspensión pasiva tradicional cuyos ajustes son fijos, el PASM ofrece un rango de funcionamiento extremadamente amplio, que va desde una amortiguación flexible para mayor confort hasta un ajuste muy firme para una agilidad máxima.

¿Cómo funciona el PASM?

El cerebro del sistema es una unidad de control central que analiza en tiempo real una multitud de datos procedentes de sensores repartidos por todo el vehículo. Estos sensores miden continuamente parámetros tales como:

Basándose en esta información, la unidad de control determina la fuerza de amortiguación óptima para cada rueda y envía órdenes a amortiguadores específicos equipados con válvulas de control electrónico. Estas válvulas pueden modificar el flujo de aceite dentro del amortiguador en unos pocos milisegundos, cambiando así su firmeza de forma casi instantánea. Además, el PASM suele combinarse con una altura de carrocería rebajada en 10 mm (o incluso 20 mm en las versiones Sport PASM), lo que reduce el centro de gravedad y mejora la estabilidad a alta velocidad.

Los diferentes modos de conducción del PASM

El conductor puede interactuar con el sistema mediante un selector de modo situado en la consola central o en el volante, lo que le permite priorizar un ajuste específico:

Las ventajas concretas del PASM

El PASM trasciende el mero gadget tecnológico para ofrecer beneficios tangibles en el día a día y en la conducción deportiva. Aumenta la seguridad activa al estabilizar el vehículo durante maniobras evasivas o frenadas de emergencia. El confort mejora notablemente, ya que el coche parece "leer" la carretera y anticiparse a los baches. Por último, multiplica por diez el placer de conducción al transformar el comportamiento del vehículo a petición, haciéndolo tan dócil como una berlina de lujo o tan afilado como un coche de carreras. Combinado con otros sistemas como el PDCC (Porsche Dynamic Chassis Control) para el control activo antivuelco o el PTV Plus (Porsche Torque Vectoring Plus), el PASM contribuye a crear un chasis de una eficacia y versatilidad formidables, fiel al ADN de Porsche.

Marcas compatibles

Equipos asociados

Selector de modos de conducción

El selector de modos de conducción es una interfaz de control electrónico avanzada que permite al conductor modificar en tiempo real el comportamiento dinámico de su vehículo. Al accionar un mando (ruecilla, botón o menú en pantalla táctil), este sistema ajusta simultáneamente varios parámetros clave para adaptar el coche a diferentes escenarios de uso o a las preferencias del piloto. Los principales órganos afectados son el grupo motopropulsor, el chasis y la dirección. El sistema modifica el mapa del motor para obtener una respuesta al acelerador más o menos vivaz, ajusta las leyes de cambio de la caja de cambios automática para priorizar la economía o las prestaciones, y puede variar la firmeza de la suspensión adaptativa para lograr un óptimo confort o la máxima adherencia en carretera. La asistencia de la dirección asistida también se modula, pasando de una asistencia elevada para las maniobras a un tacto más directo y comunicativo en conducción deportiva. Esta tecnología transforma un solo vehículo en varios, ofreciendo una versatilidad excepcional, ya sea para un trayecto diario económico, un viaje largo y confortable o una escapada dinámica por carreteras reviradas. Se trata de un elemento de personalización de la experiencia de conducción que se ha vuelto imprescindible en el mercado del automóvil moderno.

Porsche Dynamic Chassis Control (PDCC)

El Porsche Dynamic Chassis Control (PDCC) es un sistema de estabilización activa del balanceo que representa la cúspide de la tecnología de chasis en Porsche. Diseñado para trascender el compromiso tradicional entre confort y rendimiento, utiliza barras estabilizadoras activas en los ejes delantero y trasero. Estas están equipadas con actuadores, ya sean electrohidráulicos o electromecánicos (en la versión PDCC Sport, más reciente y que funciona con una red de 48V). Al analizar continuamente parámetros como el ángulo de dirección, la aceleración lateral y la velocidad, una unidad de control calcula la inclinación de la carrocería en las curvas. En pocos milisegundos, los actuadores aplican un par de fuerza contrario en las dos mitades de la barra estabilizadora, neutralizando así el balanceo de forma casi instantánea. El vehículo permanece notablemente plano, incluso en curvas rápidas, lo que maximiza la superficie de contacto de los neumáticos con la carretera para ofrecer una adherencia y una agilidad fenomenales. En línea recta, el sistema puede desacoplar las barras para permitir un recorrido más independiente de las ruedas, filtrando mejor las irregularidades del firme y mejorando considerablemente el confort de marcha, una dualidad que define la excelencia de la ingeniería de Porsche.

Paquete Sport Chrono

El Paquete Sport Chrono es una opción de rendimiento emblemática ofrecida por Porsche, diseñada para exacerbar el carácter deportivo de sus vehículos. Mucho más que un simple cronómetro analógico y digital en el salpicadero, este paquete es un ecosistema completo que transforma la experiencia de conducción. Integra un selector de modo en el volante, que permite cambiar instantáneamente entre los ajustes Normal, SPORT, SPORT PLUS e Individual. El modo SPORT PLUS, en el corazón del paquete, calibra todo el vehículo para un rendimiento máximo: la respuesta del acelerador se vuelve más incisiva, las leyes de cambio de la caja PDK se optimizan para cambios de marcha ultrarrápidos y el chasis (en combinación con el PASM) se endurece. El paquete también incluye la función Launch Control, que garantiza salidas desde parado de una eficacia formidable al optimizar la tracción y el régimen del motor. Otra característica clave es el botón SPORT Response, que ofrece 20 segundos de máxima reactividad del motor y de la caja de cambios. Por último, activa los soportes de motor dinámicos que rigidizan la conexión entre el grupo propulsor y el chasis para una mejor estabilidad en conducción deportiva, preservando al mismo tiempo el confort en conducción normal. Es la opción indispensable para cualquier entusiasta de Porsche que busque sensaciones y eficacia.

Suspensión Neumática Adaptativa

La suspensión neumática adaptativa, o Adaptive Air Suspension, es una tecnología de chasis avanzada que combina las ventajas de una suspensión neumática con un sistema de amortiguación controlado electrónicamente. A diferencia de las suspensiones tradicionales con muelles helicoidales de acero, este sistema utiliza fuelles neumáticos para soportar el peso del vehículo. Un compresor ajusta en tiempo real la presión del aire en estos fuelles, lo que permite modificar la altura libre al suelo y la firmeza de la suspensión. El aspecto 'adaptativo' proviene de los amortiguadores de rigidez variable, cuya fuerza de amortiguación se ajusta en pocos milisegundos mediante una unidad de control electrónico (ECU). Esta analiza continuamente los datos procedentes de diversos sensores (velocidad del vehículo, ángulo de giro, aceleración lateral, estado de la vía). El conductor también puede seleccionar manualmente diferentes modos de conducción (Confort, Sport, Off-road) para priorizar el confort máximo o una dinámica de conducción más deportiva. Así pues, esta tecnología ofrece un compromiso sin igual entre confort de marcha, estabilidad y versatilidad, adaptándose a la carga del vehículo, al estilo de conducción y a las condiciones de la carretera.

Suspensión pilotada

La suspensión pilotada, también conocida como amortiguación pilotada o suspensión adaptativa, es un sistema de chasis avanzado que ajusta en tiempo real y de forma continua la firmeza de los amortiguadores de cada rueda. A diferencia de una suspensión pasiva tradicional cuyas características son fijas, la suspensión pilotada utiliza una red de sensores (acelerómetros, sensores de velocidad de rueda, ángulo de giro) para analizar permanentemente las condiciones de la carretera, el estilo de conducción y los movimientos del vehículo (balanceo, cabeceo, bote). Esta información es procesada por una unidad de control electrónico (ECU) que envía órdenes, en pocos milisegundos, a amortiguadores específicos equipados con válvulas electromagnéticas o rellenos de un fluido magnetorreológico. De este modo, el sistema puede variar la fuerza de amortiguación para priorizar el confort, ablandando la suspensión en una carretera en mal estado, o la deportividad, endureciéndola para limitar los movimientos de la carrocería en las curvas o durante frenadas bruscas. Esta tecnología permite ofrecer una versatilidad excepcional, resolviendo el compromiso histórico entre confort y estabilidad.