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Airbags traseros

Sécurité

Precio medio

300€ - 800€

Los airbags traseros son dispositivos de seguridad pasiva diseñados para proteger a los ocupantes de las plazas traseras en caso de colisión. Complementarios a los airbags frontales, se despliegan en pocos milisegundos para amortiguar el impacto y reducir el riesgo de lesiones graves. Principalmente se distinguen dos tipos de airbags traseros: los airbags laterales y los airbags de cortina. Los airbags laterales, a menudo integrados en los respaldos de los asientos o en los paneles de las puertas, protegen el tórax y la pelvis de los pasajeros contra impactos laterales. Por su parte, los airbags de cortina se despliegan desde el techo del vehículo, a lo largo de las ventanillas laterales, para proteger la cabeza de los pasajeros delanteros y traseros contra impactos con los cristales u objetos externos. Durante mucho tiempo reservados para vehículos de alta gama, los airbags traseros se están democratizando y se ofrecen cada vez más, de serie o como opción, en segmentos más generalistas. Su presencia es un criterio cada vez más analizado por organismos de pruebas de choque como Euro NCAP, ya que contribuyen significativamente a mejorar la puntuación de seguridad global de un vehículo, en particular para la protección de los adultos y niños que viajan en la parte trasera.

Ventajas

  • Mayor protección de los pasajeros traseros en caso de impacto lateral.
  • Reducción significativa del riesgo de lesiones graves en la cabeza y el tórax.
  • Mejora de la puntuación general de seguridad del vehículo en las pruebas de choque.
  • Mayor seguridad para los niños que viajan en sillas infantiles en la parte trasera.

Más información

Los airbags traseros: un escudo vital para los pasajeros

Si la presencia de airbags frontales es una evidencia en el automóvil moderno, la protección de los pasajeros instalados en la parte trasera ha sido durante mucho tiempo la cenicienta de la seguridad pasiva. Afortunadamente, las mentalidades y las tecnologías han evolucionado, dando lugar a los airbags traseros. Estas bolsas de aire, aunque menos visibles, desempeñan un papel igual de crucial en caso de accidente, especialmente durante los impactos laterales, que se cuentan entre los más peligrosos.

¿Cómo funcionan los airbags traseros?

El principio de los airbags traseros es similar al de los airbags delanteros. Sensores (acelerómetros) repartidos por el vehículo detectan la violencia y la dirección de un impacto. Si la deceleración supera un umbral predefinido, la unidad de control envía una señal eléctrica a un detonador pirotécnico. Este último desencadena una reacción química que produce una gran cantidad de gas (generalmente nitrógeno) en una fracción de segundo, inflando instantáneamente la bolsa. Todo el proceso ocurre en unos 20 a 40 milisegundos. A continuación, el airbag se desinfla rápidamente para permitir que los ocupantes salgan del vehículo.

Los diferentes tipos de airbags para las plazas traseras

La protección trasera suele estar garantizada por una combinación de varios tipos de airbags:

  • Airbags laterales (torácicos): Integrados ya sea en el lado exterior del respaldo de los asientos traseros o en los paneles de las puertas, se despliegan entre el pasajero y la puerta para proteger el tórax, el abdomen y la pelvis.
  • Airbags de cortina: Se trata de una bolsa larga que se despliega desde el techo, por encima de las ventanillas, a lo largo de todo el habitáculo. Protege la cabeza de los pasajeros delanteros y traseros evitando que golpee contra la ventanilla o elementos exteriores durante un impacto lateral o un vuelco. Es el tipo de airbag trasero más extendido.
  • Airbags de cinturón: Una innovación más reciente visible en algunos modelos de gama alta. El airbag está integrado directamente en la cinta del cinturón de seguridad y se infla para distribuir mejor las fuerzas del impacto sobre el torso del pasajero.

¿Cuáles son las ventajas concretas de los airbags traseros?

La incorporación de airbags dedicados a las plazas traseras representa un avance significativo para la seguridad de todos los ocupantes. Sus beneficios son múltiples:

  • Protección focalizada en caso de impacto lateral: Crean una barrera esencial allí donde la carrocería ofrece la menor protección estructural.
  • Reducción drástica de las lesiones: Los estudios y las pruebas de choque (crash-tests), en particular los realizados por el organismo Euro NCAP, demuestran una disminución significativa de los riesgos de traumatismos craneales y torácicos para los pasajeros traseros.
  • Seguridad reforzada para los niños: Complementan la acción de las sillitas infantiles y de las fijaciones ISOFIX, protegiendo la cabeza de los niños que podría sobrepasar la protección lateral de su asiento.
  • Valorización del vehículo: Un vehículo equipado con un paquete de seguridad completo que incluya los airbags traseros obtiene mejores notas en las pruebas de seguridad, lo que puede ser un argumento de peso en la reventa.

De serie o en opción: ¿cómo beneficiarse de ellos?

En la mayoría de los vehículos del segmento prémium (Audi, BMW, Mercedes, Volvo), los airbags de cortina son ahora de serie. Los airbags laterales traseros, en cambio, suelen seguir siendo una opción, incluso en estos modelos. En los segmentos más generalistas (Peugeot, Renault, Volkswagen), los airbags de cortina son cada vez más comunes en los acabados altos, mientras que los airbags laterales traseros se proponen casi sistemáticamente como opción, solos o dentro de un "Pack Seguridad". El coste de esta opción suele variar entre 300€ y 800€, una inversión modesta en comparación con la ganancia en tranquilidad y protección para sus seres queridos.

En conclusión, a la hora de comprar un vehículo nuevo o de ocasión, es fundamental informarse sobre la presencia de los airbags traseros. Este equipamiento, lejos de ser un artilugio, es un elemento fundamental de la seguridad pasiva que puede marcar la diferencia en caso de accidente.

Equipos asociados

Airbags de cortina

Los airbags de cortina, también conocidos como 'curtain airbags' o Inflatable Tubular Structure (ITS), son dispositivos de seguridad pasiva esenciales en los vehículos modernos. Integrados en el pabellón (revestimiento del techo) por encima de las ventanillas laterales, se despliegan verticalmente hacia abajo, a modo de cortina, en caso de colisión lateral severa o vuelco. Su objetivo principal es proteger la cabeza de los ocupantes, ya vayan sentados en las plazas delanteras o traseras, creando un cojín protector entre su cabeza y las superficies duras del habitáculo, como las lunas, los pilares de las puertas (pilar B, pilar C) u objetos exteriores. A diferencia de los airbags frontales o laterales (que protegen el tórax), los airbags de cortina permanecen inflados durante más tiempo (varios segundos) para ofrecer una protección continua en caso de impactos múltiples o vuelcos, y para evitar la eyección de los pasajeros. Activados por sensores de aceleración lateral y giroscopios, forman parte integrante del Sistema de Retención Suplementario (SRS) y son un criterio clave en las evaluaciones de seguridad como las de Euro NCAP. Su presencia es hoy en día casi sistemática en los coches nuevos vendidos en el mercado francés.

Paquete Safety

El Paquete Safety es un conjunto de equipos y tecnologías de ayuda a la conducción (ADAS - Advanced Driver-Assistance Systems) agrupados por los fabricantes de automóviles para mejorar la seguridad activa y pasiva de un vehículo. En lugar de ofrecer estas opciones individualmente, las marcas las comercializan en forma de paquete, a menudo a un precio más ventajoso. El objetivo principal es prevenir accidentes ayudando al conductor en situaciones críticas y reducir la gravedad de las colisiones cuando estas son inevitables. Un Paquete Safety típico incluye funcionalidades como el frenado de emergencia autónomo, que puede detectar peatones y ciclistas, la alerta de cambio involuntario de carril con corrección de trayectoria, el detector de ángulo muerto o el control de crucero adaptativo. El contenido y el nombre de estos paquetes varían considerablemente de un fabricante a otro (ej.: Pack Drive Assist, Pack Seguridad Plus, etc.), pero su finalidad sigue siendo la misma: ofrecer un nivel de protección superior para el conductor, los pasajeros y los demás usuarios de la vía. Estos sistemas se basan en un conjunto de sensores, radares y cámaras para analizar permanentemente el entorno del vehículo y anticipar los peligros potenciales.

Anclajes ISOFIX

El sistema de fijación ISOFIX (International Standards Organisation FIX) es una norma internacional (ISO 13216) que revolutiona la seguridad infantil en el automóvil. Fue diseñado para estandarizar y simplificar la instalación de las sillitas infantiles, eliminando los riesgos frecuentes de una mala instalación asociados al uso del cinturón de seguridad. El principio es sencillo y robusto: dos anillas metálicas están firmemente fijadas a la estructura del vehículo, generalmente entre la banqueta y el respaldo de los asientos traseros. La silla infantil compatible cuenta con dos pinzas rígidas que se bloquean en estos puntos de anclaje. Un clic audible y un indicador visual (que pasa de rojo a verde) confirman que la instalación es correcta y segura. Para contrarrestar las fuerzas de rotación en caso de impacto, es indispensable un tercer punto de anclaje. Puede tratarse de una correa superior, el 'Top Tether', que se fija detrás del asiento, o de una pata de apoyo que se apoya en el suelo del vehículo. Al solidarizar la sillita con el chasis, el ISOFIX garantiza una conexión rígida y estable, reduciendo considerablemente los movimientos de la cabeza y del cuerpo del niño en caso de colisión y ofreciendo así un nivel de protección óptimo. Desde 2011, todos los vehículos nuevos en Europa deben estar equipados con estos puntos de anclaje.

Cinturones con pretensores

Los cinturones con pretensores son un pilar de la seguridad pasiva moderna, actuando como el primer eslabón de la cadena de protección en caso de colisión. Este dispositivo inteligente no se limita a retener al ocupante; lo posiciona de manera óptima incluso antes del pico del impacto. Tan pronto como los sensores del vehículo detectan una deceleración brusca, la unidad de control electrónico (ECU) envía una señal que activa, en pocos milisegundos, un mecanismo pirotécnico o mecánico. Este último retrae con fuerza la cinta del cinturón, eliminando toda la holgura y pegando firmemente al ocupante contra el respaldo de su asiento. Esta acción preventiva es crucial: asegura que el cuerpo se encuentre en la posición ideal para beneficiarse de la eficacia máxima del airbag, que se despliega justo después. El pretensor trabaja en perfecta sinergia con el limitador de esfuerzo, que luego libera ligeramente la tensión para amortiguar la presión sobre el tórax y evitar lesiones. Integrado en el retractor o en la hebilla, este sistema es hoy en día un equipamiento de serie indispensable en todos los vehículos nuevos, desempeñando un papel determinante en la reducción de la gravedad de las lesiones.

Airbags laterales

Los airbags laterales son un dispositivo de seguridad pasiva imprescindible en el automóvil moderno, perteneciente al sistema de sujeción suplementaria (SRS). Su misión es proteger a los ocupantes en caso de colisión lateral, una de las situaciones más peligrosas. Se distinguen dos tipos principales: el airbag de tórax, generalmente integrado en el flanco del respaldo del asiento, y el airbag de cortina, alojado en el pabellón del vehículo por encima de las ventanillas. Durante un impacto lateral, los sensores de presión y los acelerómetros envían información a la unidad de control electrónico (ECU). En pocos milisegundos, si el impacto se considera severo, la ECU activa el despliegue. El airbag de tórax forma una barrera protectora para el torso, el abdomen y la pelvis. De forma simultánea o independiente, el airbag de cortina se despliega como una cortina a lo largo de las ventanillas, protegiendo la cabeza de los pasajeros delanteros y traseros contra los impactos con el cristal, el pilar de la puerta u objetos exteriores. Esta tecnología ha reducido drásticamente la gravedad de las lesiones en la cabeza y el tórax, contribuyendo de manera significativa a la obtención de buenas calificaciones en las pruebas de choque, especialmente las de Euro NCAP.